viernes, 14 de noviembre de 2008

México “no flaqueará jamás”

13 de noviembre 2008
Por: Ana Lilia Galán Montiel

Jueves 30 de octubre, la espera llega a su fin, en punto de las 9:30 hrs. el Palacio de los Deportes comienza a vibrar, las gargantas de más de 15 mil personas empiezan a ovacionar al cantante zaragozano. Los primeros acordes suenan, la euforia se desborda y entonces “El club de los imposibles” da la bienvenida a Enrique Bunbury, quien luce más delgado que nunca, se quita el sombrero en honor a la multitud, quienes confirman que su popularidad está más vigente que nunca.

El tan esperado concierto comienza con un bloque de canciones, una tras otra provocan que las más de siete horas de espera comiencen a valer la pena, “¡Buenas noches cabrones!” son las primeras palabras del zaragozano, provocando que una sola voz se una diciendo “Enrique, Enrique…”

Las horas transcurren más rápido que nunca, es el momento de escuchar “La señorita Hermafrodita” se puede apreciar cómo el área general se une en un solo brinco, las gradas se vuelven una fiesta, éste es un gran momento y el público entrega su corazón por completo al interprete.

“Si no les gusta el rock, esto les va a doler” son las palabras que Enrique usa para presentar “Bujías para el dolor”, material que se desprende del disco que ha hecho posible la presencia del cantante en estos momentos; cada una de las personas entona junto a él esta canción demostrándole que el material no es nada desconocido para ellos.

Siendo las 10:30 hrs. el público se encuentra complacido y afortunado de presenciar tan eufórico evento, por lo tanto Enrique demuestra lo importante que éste ha sido para él, dedicándoles “Contar contigo” , una vez más una sola voz se escucha “Enrique, Enrique…” son las palabras que hacen arrodillarse al cantante frente a sus fieles seguidores.

Luciendo un vestuario espectacular, Enrique hace un cambio de ropa y presenta “Sácame de aquí”, las personas comienzan a empujarse, pues quieren apreciar a su artista lo más cerca posible, el único impedimento una barra de protección clavada en los afortunados de la primera fila, pero nada es tan preocupante, el momento es lo que quedará para la memoria como lo prometió el español. Enrique se despide por primera vez, aunque el público no esté de acuerdo.

“Ésta es la canción, que ustedes estaban esperando” provoca que las gargantas desgarradas hagan un esfuerzo más, para entonar “No me llames cariño”; pero uno de los momentos inolvidables de la noche está por llegar “El rescate”, es la canción que realmente muchos estamos esperando y el momento llega y con ello, la entonación perfecta dirigida por él.

“Sí”, es la canción que prende al Palacio y lo hace vibrar ahora con más fuerza, pues la emoción se desborda por cada persona, tan es así, que las chicas comienzan a arrojar sostenes para el interprete.
Enrique se despide una vez más, cumpliéndose dos horas de concierto, las cuales han pasado como si se tratara de simples minutos y ante el aplauso de miles es imposible negarse a un regreso, “El viento a favor” son las notas que nos hacen saber, que esto no se acaba hasta que se acaba.

Los primeros acordes de “…Y al final” provocan las lágrimas de sus seguidores, puede sentirse como si todos fuéramos uno solo, disfrutando la canción más esperada de la noche.

Es así como Enrique Bunbury, un “Dios” como le gritan muchas mujeres, se despide del público mexicano quien tanto lo admira y todos podemos decir que ha cumplido su promesa “Ha sido el concierto inolvidable” como dijera el compositor en una entrevista.

Las gargantas, quienes ya no pueden articular una palabra más, los gritos han sido tales que han quedado desgarradas, continúan aclamándolo. “Ha valido la pena” comentamos muchos al pie del español, observándolo muy atentos, pues se despide definitivamente por el momento, pues no ha prometido regresar.

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