El presente del país número uno.
Día a día México amanece cauteloso, buscando definitivamente no ser esa persona que en el camino será asaltada, que caminando sea secuestrado o que incluso dentro de su casa sea amedrentado, a lo largo de la historia siempre se pregunta acerca de las soluciones, pero soluciones ¿que se le exigen a quien?, soluciones que se escabullen entre dinero y consideraciones. Hoy en día ser en el mundo número uno debería considerarse un avance, un avance que deje fructíferos resultados para la nación, pero ser número uno en violencia, es algo lo cuál no deja más salida que el miedo, y entonces se puede señalar un culpable? Si, esa mano ligera que no se atreve a decir basta , que no se pone en alto para en ella alzar la voz de miles de mexicanos afectados a causa de la violencia en México, esa mano que protege a extranjeros, a asesinos, a todos menos a inocentes.
Implementar ya no es una opción, realizar, es lo que necesita un país desde hace décadas tan asustado, necesita de políticos que se atrevan a cambiar, a decir, a mover piezas y a quitarlas también, que realicen acciones de seguridad ya no al espacio, a la vida de todos y cada uno de los habitantes de este país, si no es hoy, ¿cuándo? talvez mañana, como todo en México.
lunes, 27 de octubre de 2008
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